Este nuevo espacio busca reivindicar la obra de un creador único que sobresalió en casi todos los campos de las artes, siendo maestro de artistas como José Seijo Rubio. Además, algunas de las imágenes más antiguas conocidas de la ciudad, incluida una vista desde A Magdalena que documenta su evolución y crecimiento extramuros, son de su autoría.
En la inauguración participaron la alcaldesa, María Barral; el director del museo, Ángel Arcay, y el comisario de la muestra, Diego Martínez Sánchez. También estuvieron presentes familiares del artista y una persona que facilitó el contacto entre la institución y los descendientes de Santiso, quien destacó la importancia de la colaboración para la recuperación del legado.
“"Mi abuelo tenía la costumbre de escribir y dejar copia, todo estaba archivado, era curioso y meticuloso, y aquí está para la ciudad."
Durante su discurso, la alcaldesa subrayó las incontables cualidades del artista, quien impartió clases en el instituto y en una academia, impulsó una de las primeras bibliotecas del municipio, realizó algunas de las primeras fotografías y ejerció como inteligente de obras del Ayuntamiento de Betanzos.
“"Es esencial dar a conocer figuras clave en el desarrollo de Betanzos y poner en valor su legado para las nuevas generaciones."
La exposición es fruto de la investigación de Diego Martínez Sánchez, vecino de Betanzos y estudiante de Historia, quien analizó y ordenó el Fondo Documental FJMS, compuesto por más de 120 cajas depositadas en el Museo das Mariñas. El comisario resaltó la sorprendente capacidad del autor para realizar tantas cosas y todas ellas con excelencia, así como la profundidad de sus estudios, que continuó casi hasta su muerte en 1934.
El director del museo, Ángel Arcay, hizo hincapié en la relevancia de la investigación y de la sala para redescubrir a Francisco Javier Martínez Santiso, de quien se conocían algunos datos, pero no existía un estudio que permitiese comprender su verdadera dimensión e importancia para Betanzos. El recorrido expositivo se organiza en seis vitrinas temáticas que exploran las múltiples facetas del artista, desde su misión docente hasta su nombramiento como correspondiente de la Real Academia Galega.
Entre los elementos expuestos, destaca su faceta como fotógrafo, con la cámara que utilizaba e imágenes históricas de Betanzos de finales del siglo XIX y principios del XX. También se revelan aspectos curiosos y experimentales, como fórmulas para la elaboración de licores o estudios científicos, incluyendo un análisis preciso de las altitudes de los municipios realizado alrededor de 1920. La sala también aborda su labor como responsable artístico del Ayuntamiento de Betanzos entre 1929 y 1934, periodo en el que intervino en el diseño de elementos urbanos como la Fonte de Picachá, y sus creaciones como pintor y docente en una academia privada entre 1893 y 1903.
La colaboración de los descendientes del artista, mediante la cesión de documentos, cartas y objetos personales, fue fundamental para la apertura de esta sala, permitiendo reconstruir no solo la actividad de Santiso, sino también su dimensión más íntima como vecino de Betanzos. Esta iniciativa refleja el papel del Museo das Mariñas como espacio vivo de investigación y difusión cultural, y su director elogió el compromiso de estudiantes en prácticas que contribuyen a ampliar el conocimiento sobre la historia local.




