Durante su participación en las jornadas del oficio cinematográfico del festival, Laxe compartió con el periodista Carlos del Amor y el público asistente su visión artística y personal. El director se describió como una persona intensa y "mesiánica", afirmando creer en los mesías y en la necesidad de ser así como artista.
“"Soy así: creo en los mesías."
Su nuevo filme, aún en fase inicial, girará en torno a un "mesías" y un fenómeno que afecta al planeta Tierra. Según Laxe, el proyecto aborda lo que inicialmente parece la destrucción del mundo, pero que finalmente se revela como su salvación. El director admitió que todavía está "declinando" posibilidades para la película, que considera una "labor de artesanía" a la que dedica mucho tiempo.
Entre las opciones que baraja, se encuentra una vertiente más "plástica", con una narrativa mínima y sin identificación clara con los personajes, donde las escenas se juntan y "se rozan". Por otro lado, considera una alternativa más "hollywoodiense", con actores de renombre y un presupuesto mayor, lo que le permitiría introducirse en ese mundo como un "caballo de Troya".
Laxe también reflexionó sobre su carrera, mencionando que las críticas negativas recibidas por Sirat, película que lo catapultó al éxito internacional, le sirvieron de "medicina". Comparó su obra con un medicamento, donde la "miel en el borde del vaso" ayuda a que la medicina amarga sea mejor aceptada, buscando un equilibrio entre luz y sombra.
“"Si protegemos las imágenes, si las defendemos de nosotros mismos, de nuestra pseudoideología, es cuando de verdad pueden penetrar al espectador, curar el imaginario colectivo, y que eleve su nivel de consciencia, y no hay nada más político que eso."




