El Consello da Xunta ha dado luz verde a la contratación de las obras para la mejora de diversas vías en la Costa da Morte. Este proyecto, con un presupuesto que ronda los 3,5 millones de euros, se centrará en la renovación del firme para garantizar el mantenimiento y la conservación de importantes tramos viales.
Las actuaciones abarcarán la vía de altas prestaciones VG-1.4 (Cee-Sardiñeiro), así como las carreteras AC-404 (Santa Comba-Baio), AC-429 (Ponteceso-Laxe), AC-440 (Berdoias-Muxía), AC-444 (Negreira-Ponte Failde), AC-546 (Negreira-A Pereira), AC-550 (Cee-Ribeira) y la AC-552 (A Coruña-Cee). En total, se intervendrá en cerca de 65 kilómetros de longitud.
Los trabajos proyectados afectarán a diez concellos de la comarca: A Baña, Cabana de Bergantiños, Cee, Fisterra, Laxe, Muros, Muxía, Santa Comba, Vimianzo y Zas. El objetivo principal es optimizar las características funcionales de estas infraestructuras y reforzar la seguridad vial para los usuarios. La Consellería de Vivenda e Planificación de Infraestruturas será la encargada de licitar estas actuaciones en las próximas semanas.
Adicionalmente, la Xunta ha aprobado la construcción de dos nuevas sendas peatonales en la carretera AC-433, en el concello de Laxe, con una inversión que superará los 1,1 millones de euros. Estos nuevos itinerarios, que se extenderán por casi dos kilómetros (1.903 metros) por el margen derecho de la vía, conectarán el núcleo de Castrelo con la senda ya existente en Serantes y, posteriormente, con Laxe.
Con estas iniciativas, el Gobierno gallego busca dar continuidad a los itinerarios ya ejecutados en la AC-433 en Soesto y Serantes, creando así un recorrido continuo y seguro para los peatones. Se estima que este proyecto pueda ser cofinanciado con fondos europeos Feder 21/27.




