La situación de los incendios forestales en Galicia vuelve a ser preocupante, con dos focos principales en la provincia de A Coruña que se han fusionado. Los fuegos originados en Carballo, en la parroquia de Noicela, y en A Laracha, en la parroquia de Caión, ya constituyen un único incendio que afecta a más de 20 hectáreas de monte arbolado y raso.
La proximidad de las llamas a zonas habitadas y a un camping ha generado una situación de alerta. Además, la intensa humareda ha provocado el corte de la carretera DP-1909, entre los kilómetros 12 y 15, en el tramo que conecta Caión con A Laracha, debido a la reducida visibilidad.
Para combatir este incendio, la Consellería do Medio Rural y la Guardia Civil han movilizado un importante dispositivo que incluye cuatro agentes, una brigada, una motobomba, dos técnicos, un helicóptero, tres unidades técnicas de apoyo y cuatro aviones. El fuego presenta un frente que supera los dos kilómetros de extensión.
Paralelamente, en la provincia de Pontevedra, un incendio en Ponteareas, en la parroquia de Ribadetea, también ha superado las 20 hectáreas. La alcaldesa de Ponteareas, Nava Castro, ha indicado que la situación es “complicada” debido al viento, y que ha sido necesario desalojar preventivamente a un hombre con movilidad reducida en el lugar de Mouro. Este fuego, visible desde la comarca de Pontevedra y el aeropuerto de Vigo, ha obligado a decretar la situación 2 por la proximidad a las viviendas de O Galleiro, en Pazos de Borbén.




