PSOE y BNG exigen paralizar la planta de biogás de A Laracha

Ambos partidos critican la gestión de la Xunta y el PP, acusándolos de favorecer el proyecto contra los vecinos.

Imagen genérica de un micrófono en un podio, representando un debate político.
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Imagen genérica de un micrófono en un podio, representando un debate político.

Los partidos de la oposición, el PSOE y el BNG, han unido sus voces para demandar la paralización de la proyectada planta de biogás en Soandres, en el ayuntamiento de A Laracha, acusando al Gobierno gallego de facilitar su implantación.

La portavoz de Industria del PSOE, Patricia Iglesias, criticó duramente al Partido Popular y a la Xunta de Galicia por, según ella, "ponerle alfombra roja" al proyecto de la planta de biogás, ignorando la oposición de los residentes locales. Estas declaraciones se realizaron durante el debate de una proposición no de Ley en el Parlamento, que fue rechazada por el PP.

"No pueden votar con los vecinos en el Ayuntamiento y contra ellos en el Parlamento."

una portavoz socialista
Iglesias acusó al Gobierno gallego de modificar la normativa a través de la Ley de Acompañamiento a los Presupuestos para "anular la autonomía local" e impedir que los ayuntamientos puedan frenar proyectos de este tipo, al obviar licencias y límites urbanísticos. La representante socialista llevó a la Comisión de Obras Públicas la "voz de los vecinos" organizados en la Plataforma Stop Biogás A Laracha.
Por su parte, el BNG de Bergantiños también expresó su "oposición frontal" a la planta, anunciando la presentación de mociones en todos los ayuntamientos afectados de la comarca, incluyendo A Laracha, Carballo, Coristanco, Cabana de Bergantiños, Ponteceso y Laxe. Los nacionalistas alertan sobre el riesgo directo que la ubicación de la planta representa para el río Anllóns, una arteria fluvial protegida como Zona de Especial Conservación (ZEC) y Zona de Especial Protección de los Valores Naturales (ZEPVN).
Ambos partidos subrayan que el proyecto supondrá la ocupación de 16.000 metros cuadrados, generará 73.000 toneladas de residuos anuales, provocará un tráfico constante, olores intensos y persistentes, y tendrá un impacto directo en la calidad de vida y en el patrimonio natural de la zona. El BNG propone una moratoria en la tramitación de proyectos de biogás de gran escala y la aprobación urgente de una normativa gallega reguladora para estas plantas.