Más de treinta conductores han sido denunciados y uno está siendo investigado por conducción temeraria tras un amplio operativo de la Guardia Civil contra concentraciones ilegales de vehículos en el polígono industrial de A Laracha. El dispositivo, que se ha desarrollado en los últimos meses, buscaba atajar las prácticas peligrosas detectadas en encuentros masivos.
El dispositivo fue coordinado por el Subsector de Tráfico de A Coruña junto al Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) de Galicia. La actuación se inició tras detectar convocatorias para este tipo de eventos en redes sociales y aplicaciones de mensajería. Desde finales de febrero, los agentes realizaron un seguimiento que confirmó la organización de concentraciones con maniobras de alto riesgo en la vía pública.
En una de las concentraciones más recientes, se congregaron alrededor de 150 vehículos. Los participantes llevaron a cabo maniobras peligrosas como competiciones de velocidad, aceleraciones bruscas con pérdida de tracción (burn-out) y derrapes controlados (drift), todo ello en presencia de numeroso público. Estas conductas generaban un peligro grave e inminente para la seguridad de los asistentes, según fuentes de la Guardia Civil.
Para documentar los hechos, el operativo contó con el apoyo del Equipo Pegaso, que utilizó drones para la vigilancia aérea y la grabación de pruebas. Este trabajo se coordinó con patrullas uniformadas y vehículos camuflados desplegados sobre el terreno. Como resultado, se identificó a un conductor que, tras realizar maniobras circulares bruscas, perdió el control del vehículo e impactó contra un bordillo en una zona con gran presencia de espectadores. Este conductor está siendo investigado por un presunto delito de conducción temeraria.
Además de la investigación penal, se tramitaron más de treinta denuncias administrativas por diversas infracciones de tráfico y seguridad vial. La investigación sigue abierta y no se descartan nuevas actuaciones relacionadas con este tipo de concentraciones ilegales.




