Este enclave marinero, con apenas 3.000 habitantes, ofrece un contraste con el bullicio de las grandes ciudades, proporcionando un ambiente de tranquilidad y autenticidad. La localidad combina un rico patrimonio histórico, una naturaleza salvaje y una playa única que ha ganado reconocimiento internacional.
El presentador, de 70 años, ha sido visto en Laxe durante varias temporadas estivales consecutivas, integrándose en la vida local hasta el punto de ofrecer actuaciones musicales improvisadas en bares del pueblo. Esta discreción y la capacidad de pasar desapercibido son parte del atractivo que Laxe ofrece a quienes buscan un descanso lejos de los focos mediáticos.
La Praia dos Cristais, una pequeña cala cercana al núcleo urbano, es uno de sus mayores reclamos. Durante décadas, este lugar fue un vertedero de vidrio, pero la acción del mar ha transformado los fragmentos en miles de pequeños cristales redondeados de colores, creando un paisaje visual único. Las autoridades locales y los vecinos subrayan la importancia de preservar este espacio, prohibiendo la extracción de los cristales para mantener su frágil ecosistema.
Además de sus atractivos naturales, Laxe destaca por su rica gastronomía marinera, basada en productos frescos de la Costa da Morte, como percebes, navajas, pulpo y pescado de lonja. Las tabernas y restaurantes locales mantienen las recetas tradicionales, ofreciendo una experiencia culinaria auténtica. El municipio también cuenta con rutas de senderismo, miradores naturales y la proximidad a otros puntos de interés como el Santuario da Virxe da Barca en Muxía y el Cabo Vilán.




