Esta decisión se fundamenta en una evaluación de impacto ambiental simplificada previa y en la consulta a diversos organismos autonómicos, al Ayuntamiento de Laxe y a la Sociedad Gallega de Historia Natural. Además, se recibieron 202 escritos de alegaciones por parte de particulares y asociaciones, lo que subraya la preocupación social por el proyecto.
Entre los posibles impactos destacados en la evaluación, se señala la proximidad de las viviendas a la explotación minera. Las casas más cercanas se encuentran a tan solo 24 metros de la unidad de explotación 1, en la localidad de Gundar, y a 75 metros de la unidad 2, en Coéns. También se observó que el estudio inicial no hacía referencia a la población residente o usuaria de establecimientos vulnerables o de ocio cercanos, como centros educativos, de salud, residencias o parques infantiles. En particular, se identificó un parque infantil en Coéns a aproximadamente 200 metros de la unidad de explotación 2.
En lo que respecta al ruido ambiental, la resolución de la Consellería de Medio Ambiente indica que el proyecto, debido a las características de la actividad y especialmente a las voladuras, podría suponer un riesgo potencial de causar impactos ambientales significativos. Asimismo, se considera necesario incorporar al expediente la evaluación del impacto del proyecto sobre el patrimonio cultural. Por ello, el promotor, Caolines de Vimianzo SAU, deberá realizar una prospección arqueológica de todo el ámbito afectado por el proyecto y sus accesos.
El proyecto de Caolines de Vimianzo consiste en una explotación minera a cielo abierto para la extracción de caolín. Se prevé la creación de dos huecos que ocuparán una superficie total de 2,9 hectáreas, una escombrera de 3,4 hectáreas y una superficie de 1,4 hectáreas destinada a infraestructuras y zonas de reunión.




