Dos historiadores evaluaron los hitos que marcaron la evolución de Carballo, destacando su estrategia comercial y el desarrollo de infraestructuras clave. Según uno de los expertos, la capital de Bergantiños pasó de tener unas cuarenta personas a finales del siglo XVI a superar los veinte mil habitantes, convirtiéndose en una de las parroquias más grandes de Galicia.
La clave de esta expansión radicó en su posición estratégica como encrucijada de caminos, sus aguas termales y, fundamentalmente, la importancia de sus ferias. El mercado municipal, en particular, no solo facilitó el intercambio de productos, sino que también impulsó el urbanismo local, con el nacimiento de comercios y establecimientos alrededor de la plaza.
“"Alrededor del mercado y de la plaza nacieron las primeras casas de comercio, tiendas de ultramarinos y establecimientos de prestigio que dieron forma al centro que hoy conocemos."
Uno de los historiadores también hizo hincapié en el histórico conflicto con la feria de Berdillo. Tras décadas de rivalidad, la feria de Berdillo fue suprimida y trasladada a Carballo en 1941, un movimiento que consolidó definitivamente la villa como la principal capital comercial de la comarca de Bergantiños.
“"Carballo no se entiende sin sus ferias; fueron ellas las que transformaron un lugar de paso en una villa de referencia."
Por su parte, otro experto puso en valor el papel de las ferias tradicionales en el rural gallego, tanto a nivel económico como social. Estos encuentros periódicos, inicialmente centrados en la venta de ganado, permitían a las familias obtener ingresos y acceder a productos, además de funcionar como importantes espacios de relación social. Aunque muchas ferias han evolucionado hacia nuevos formatos, siguen siendo un elemento fundamental de la memoria e identidad del rural gallego.
Estas reflexiones tuvieron lugar en el marco del programa MercaEscola, que congregó a medio centenar de personas. Tras las charlas, los asistentes visitaron el archivo municipal para inaugurar una exposición fotográfica y documental titulada Las ferias en Carballo de Bergantiños, comisariada por uno de los historiadores. La muestra estará abierta al público de lunes a viernes, de 12.00 a 13.00 horas, y permite descubrir el patrimonio documental del archivo, considerado el guardián de la historia y memoria colectiva local.