La Consellería do Medio Rural, por segundo año consecutivo, convoca estas ayudas con la finalidad de apoyar a los productores que apuestan por la preservación del patrimonio genético y por la sostenibilidad del rural. De la cuantía total, se destinan 350.000 euros para explotaciones bovinas y los 40.000 restantes para ovino y caprino.
Durante una visita a la ganadería de Marcos Antonio Ríal Costa en Ponteceso, especializada en vacas cachenas, Belén do Campo destacó la utilidad de la ganadería en extensivo para la limpieza de franjas secundarias. Esta explotación, que cuenta con 60 vacas, ya recibió apoyo de la Xunta el año pasado para el mantenimiento de ejemplares de recría.
El objetivo de estas ayudas es que los ganaderos puedan sustituir sus animales por ejemplares criados en la propia explotación desde el destete, mejorando la adaptación al medio, reduciendo costes y garantizando la continuidad de las explotaciones.
El plazo para solicitar estas subvenciones, que se abrió el pasado 7 de julio, permanecerá abierto hasta el 8 de agosto. Las ayudas podrán alcanzar un importe máximo por granja de 15.000 euros, con una aportación tope por animal de 350 euros para bovinos y 60 para ovino y caprino. Podrán beneficiarse tanto personas físicas como jurídicas con explotaciones inscritas en el libro genealógico de las razas autóctonas de Galicia.
El año pasado, 207 explotaciones gallegas se beneficiaron de estas ayudas, con una inversión de casi 370.000 euros. En la provincia de A Coruña, se concedieron 38 ayudas (26 para bovino y 12 para ovino/caprino), con una inversión superior a 60.000 euros. En la comarca de Bergantiños-Costa da Morte, tres granjas recibieron en total 7.000 euros.
Además, Belén do Campo recordó la convocatoria, por primera vez, de los premios a la excelencia ganadera, en colaboración con la Federación de Razas Autóctonas de Galicia (Boaga), para reconocer el trabajo de los criadores de razas bovinas autóctonas amenazadas, valorando su relevancia social, medioambiental y cultural.
Estos galardones buscan distinguir la actividad de los ganaderos en el mantenimiento de estos recursos zooxenéticos, promoviendo productos cárnicos de mayor calidad de forma sostenible y velando por el bienestar animal. Se estructuran en cinco categorías, una por cada raza amenazada, con premios a la Excelencia Ganadera, al Legado y Vigor, y a la Identidad y Semilla de la Raza.




