El proyecto, con un plazo de ejecución de seis meses, contempla la reforma de una parte de las oficinas existentes y la remodelación completa del área de detención y calabozos. También se redistribuirán las dependencias que afectan a la Unidad de Violencia de Género y a la intervención de armas, con el objetivo de adecuarlas a las necesidades actuales.
El edificio del acuartelamiento, situado en la calle Gran Vía, fue construido en 1952 y cuenta con una superficie construida de 1.624 metros cuadrados. A lo largo de los años, el cuartel ha sido objeto de varias reformas y adecuaciones.
Actualmente, el centro de detención dispone de tres calabozos de reducidas dimensiones y carece de sala de interrogatorios, lo que obliga a trasladar a los detenidos a otras dependencias. Tampoco existe una sala específica para reseña e identificación, utilizándose para ello una zona habilitada dentro del almacén contiguo al garaje.
Además, la entrada a Intervención de Armas se realiza a través de otras dependencias y no hay un área de espera específica para el público. El espacio dedicado a archivo y depósito de armas es insuficiente y la atención al público no está aislada de otras dependencias.
El proyecto prevé la demolición de los calabozos actuales y la creación de una nueva zona de detención con esclusa, vestíbulo de acceso, sala de interrogatorios, reseña y cacheos, almacén y oficio, así como nuevos calabozos con aseo completo. También se redistribuirá la zona de VioGén e Intervención de Armas, y se abrirá un acceso exterior a la sala de espera de esta última.




