Durante su intervención, Domínguez Lino argumentó que la valorización energética no se opone al reciclaje, sino que es una solución frente a la acumulación de residuos en vertederos. Acusó a la oposición de buscar una "Galicia negra" y "llena de vertederos", mientras que BNG y PSdeG le reprocharon las bajas tasas de reciclaje y su tono "lamentable" y "sin atender a su institucionalidad".
“"La valorización energética (incineración) no es contraria al reciclaje, sino que es contraria al vertido."
El presidente de Sogama subrayó que, de no incinerarse, los residuos "tendrían que acabar enterrados en vertedero", y señaló que el problema principal reside en el origen, ya que los municipios envían el 85% de los residuos sin separar. Domínguez presentó el plan estratégico 2025-30 de Sogama, que incluye una inversión de 100 millones de euros y la creación de la primera planta pública de reciclaje textil, con 16 empleos en su fase inicial y más de 22 millones de inversión.
Además, Domínguez Lino criticó el sistema de gestión de residuos del Barbanza, calificándolo de "iniciativa política para desafiar al Gobierno autonómico" que finalmente "acabó llamando a la puerta de Sogama". También arremetió contra el Gobierno central por la transposición de la normativa europea que aumenta los impuestos a la incineración, considerando que "hizo todo lo posible para truncar la viabilidad" de Sogama. Justificó el aumento del canon de Sogama en 2026 a 111,13 euros por tonelada, afirmando que es "el canon más barato de España para plantas de su tipología".
Un momento de tensión surgió cuando la oposición le reprochó a Domínguez el uso del castellano en sus réplicas. El diputado nacionalista Luís Bará (BNG) le pidió respetar el "compromiso mínimo" de emplear la lengua propia de Galicia en el Parlamento gallego. Por su parte, Aitor Bouza (PSdeG) censuró que Sogama "no ha aumentado el reciclaje" y apuesta por un modelo "caduco" de incineración, mientras que Gonzalo Trenor (PPdeG) defendió el "éxito de Sogama".




