La última jornada de la Festa do Boi en Allariz transcurrió con una atmósfera de calma matinal bajo un sol radiante, después de una noche de celebración. Tras los almuerzos de los gremios, las charangas Achicoria, Sugarri y Zés Pereiras animaron las calles, despertando a la villa para el momento más esperado.
El casco histórico se llenó de una marea humana para presenciar la última salida de los toros. Los corredores más valientes se midieron con los animales en carreras rápidas y emocionantes, donde el respeto y el espíritu de comunidad fueron los pilares fundamentales de este espectáculo único.
El broche final llegó con el traslado de Xan de Arzúa de vuelta a la Casa do Boi, acompañado por los hombres del sedeño. Rindieron un emotivo homenaje a Paco García, figura clave en la recuperación de la fiesta, portando su camisa blanca. Vecinos y visitantes despidieron así nueve jornadas vibrantes, ya esperando la próxima edición.




