Un taxista con quince años de experiencia en Ribadeo ha decidido reemplazar su vehículo diésel por un modelo 100% eléctrico. La decisión, motivada por el elevado precio del combustible, ha revelado un balance económico muy favorable tras el primer mes de funcionamiento.
“"Quítale un cero al gasto"
El principal factor de ahorro reside en la posibilidad de cargar el taxi en su propia vivienda, gracias a un cargador particular. El profesional estima que los costes se reducen drásticamente en comparación con el diésel. Además, espera recibir ayudas públicas de la Xunta de Galicia y del Gobierno del Estado, que suman un total de 8.500 euros, en apoyo a la transición hacia este tipo de transporte.
Para fomentar la adopción de vehículos eléctricos entre sus compañeros, el taxista sugiere la instalación de un punto de carga en la parada de taxis de Ribadeo, considerando que el Ayuntamiento debería impulsar esta iniciativa. También destaca las ventajas en términos de confort en la conducción y la ausencia de emisiones contaminantes, subrayando que la experiencia al volante es mucho más agradable.
En cuanto a la autonomía, el vehículo eléctrico permite realizar viajes largos, como los ya efectuados a Ourense y Cantabria, con paradas de carga de aproximadamente 20 minutos cada 800 kilómetros. La zona de A Mariña y el Occidente asturiano cuentan con suficientes puntos de carga, accesibles mediante aplicaciones móviles. El servicio incluye traslados a aeropuertos como los de Avilés, Santiago y A Coruña, hospitales de Lugo y A Coruña, y la playa de As Catedrais, muy demandada por turistas y peregrinos del Camino de Santiago. También colabora con el PAC de Ribadeo en el transporte de personal sanitario.




