“"El proyecto tiene un impacto ambiental significativo en un espacio singular y protegido, y está diseñado para obtener un beneficio exclusivo de embarcaciones deportivas, alejándose del interés comunitario y favoreciendo, una vez más, a minorías extractivas."
Nuevo dique en la ría de Ribadeo genera controversia ambiental
Un proyecto para el puerto de Figueras, en Castropol, que incluye un dique de 185 metros, suscita preocupación por su impacto en la ría.
Por Redacción Diario Gallego
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Imagen de un nuevo dique fijo en la ría de Ribadeo al atardecer, con embarcaciones deportivas amarradas.
El Gobierno del Principado de Asturias autorizó un proyecto para la reordenación del puerto de Figueras, en el municipio de Castropol, que incluye la construcción de un nuevo dique en la ría de Ribadeo, generando una fuerte oposición por parte de colectivos ecologistas.
La iniciativa prevé la retirada del dique actual del muelle de Figueras y su sustitución por una estructura fija de 185 metros de longitud. Para llevar a cabo esta construcción, será necesario dragar una superficie de 29.183 metros cuadrados del estuario hasta una profundidad de 5 metros, lo que implicará la remoción de 54.349 metros cúbicos de materiales que se verterán al mar.
Además, el proyecto contempla la demolición del muelle central actual de Figueras y la instalación de nuevos pantalanes. Estos nuevos pantalanes albergarían un total de 124 atraques para embarcaciones deportivas y siete para barcos de pesca.
La Coordinadora Ecoloxista d'Asturies, una plataforma que agrupa a diversos colectivos ecologistas, manifestó su oposición frontal a esta propuesta. Argumentan que la obra y la zona de vertido afectarían a diversos espacios protegidos, como la propia ría de Ribadeo, y que su propósito principal es el beneficio de embarcaciones deportivas, en detrimento del interés general.
Otra de las preocupaciones expresadas por la plataforma es el impacto visual del nuevo dique. Mientras que otras propuestas de defensa de los amarres emplean diques de módulos flotantes que permanecen mayormente sumergidos, el dique proyectado por el Principado se elevaría unos 2 metros sobre el nivel del mar en marea alta. Esto, según la Coordinadora, crearía la impresión visual de un pequeño lago lleno de embarcaciones, alterando el paisaje de la ría desde tierra firme.
El colectivo también expresó su inquietud por la posible afectación a la dinámica de las aguas de la ría y al movimiento de los depósitos de arena, conocidos como tesones. Subrayan la gravedad de no aportar datos sobre el impacto en la dinámica de la ría, especialmente en una zona que consideran más frágil que la de Ribadeo, con una progresiva aproximación de la arena a la orilla de Figueras.



