Error en gasolinera de Ribadeo: sirvieron gasóleo en lugar de gasolina 95

La estación de servicio El Jardín pide disculpas y asume los daños tras un fallo en el suministro que afectó a numerosos conductores.

Imagen de un surtidor de gasolina con goteo de gasóleo y el cartel de la gasolinera 'El Jardín' al fondo.
IA

Imagen de un surtidor de gasolina con goteo de gasóleo y el cartel de la gasolinera 'El Jardín' al fondo.

La gasolinera El Jardín, ubicada en Ribadeo, emitió un aviso urgente este sábado tras un error en el suministro que provocó que se sirviese gasóleo en lugar de gasolina de 95 octanos.

El incidente ocurrió entre las 12:49 y las 17:19 horas de este sábado. La empresa pidió disculpas a los conductores afectados y se comprometió a asumir los costes de cualquier avería que pudiera surgir como consecuencia del repostaje erróneo.
Se recomienda a los afectados que contacten con su seguro para solicitar asistencia y que cubran un formulario disponible en las redes sociales de la gasolinera para que la empresa pueda hacerse cargo de los problemas. También se ha habilitado el teléfono 982 128 110 (extensión 1) para consultas a partir del lunes a las siete de la mañana.
El responsable del establecimiento indicó que se cortó el suministro en cuanto se detectó el error. Aunque las averías en el motor son posibles, señaló que lo más probable es que los vehículos simplemente paren, siendo suficiente con una limpieza del depósito.

"Los problemas en una moto pueden ser peores que en un automóvil."

un responsable de la gasolinera
La situación se complicó debido a la coincidencia con la concentración de motos que se celebra este fin de semana en Ribadeo, ya que muchos participantes acudieron al establecimiento a repostar. La gasolinera se puso a disposición de la organización para atender a los posibles afectados, teniendo en cuenta que los daños en una moto pueden ser más graves.
La empresa aseguró que no habrá problema para identificar a los conductores que repostaron en esas horas, incluso sin recibo de pago con tarjeta o en metálico, gracias a las cámaras de vigilancia de las instalaciones.