A Pontenova: turismo bajo tierra y volando sobre la Mariña lucense

La localidad apuesta por su pasado minero con una tirolina y una mina visitable para atraer visitantes.

Imagen genérica de una entrada de mina de hierro en Galicia.
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Imagen genérica de una entrada de mina de hierro en Galicia.

El municipio de A Pontenova, en la Mariña lucense, transforma su legado minero en una propuesta turística única con actividades subterráneas y aéreas.

Un enclave singular en la provincia de Lugo ofrece una experiencia turística que combina exploraciones subterráneas y actividades de adrenalina, aprovechando un patrimonio industrial centenario. Esta propuesta innovadora fusiona el legado minero con la naturaleza protegida, convirtiendo la zona en un punto de referencia del turismo experiencial en Galicia.
El municipio de A Pontenova, situado en la Mariña lucense, ha reinventado su pasado extractivo, originado hace 126 años por la explotación de hierro en Vilaoudriz. Esta actividad transformó el área, unificando Vilameá y Vilaoudriz, y dejó un valioso patrimonio minero que hoy es el principal atractivo.
El complejo histórico-recreativo Mina Consuelo-Boulloso destaca por la primera mina visitable de Galicia. Los visitantes pueden acceder al interior para conocer el trabajo en las galerías subterráneas, con una entrada comparada con escenarios de ciencia ficción, atrayendo a aficionados a la fotografía y al turismo geológico.
La tirolina gigante de más de 330 metros, la más impactante de la comunidad, recrea el antiguo tranvía aéreo usado para transportar mineral. Permite a los usuarios sobrevolar el paisaje a gran velocidad, ofreciendo una perspectiva única del entorno natural y de los vestigios industriales.
Además, se ha rehabilitado el antiguo horno de Boulloso, un elemento clave del patrimonio industrial local. Junto con depósitos y tolvas, conforman un conjunto que ilustra la magnitud de la actividad extractiva a finales del siglo XIX y principios del XX.
El municipio se encuentra en un entorno natural excepcional con máximos reconocimientos de protección, como Reserva de la Biosfera y Red Natura 2000. Esto garantiza la preservación de ecosistemas de alto valor ecológico, incluyendo bosques atlánticos y vegetación de ribera.
El río Eo, un importante río salmonero, vertebra el municipio. Sus orillas cuentan con playas fluviales como O Pozo da Ola, Salmeán y O Fondón, ideales para el verano. La calidad de sus aguas atrae a pescadores y amantes de la naturaleza.
A Pontenova ofrece rutas de senderismo que combinan historia y naturaleza. La Ruta dos Fornos, la Ruta das Minas y la Ruta do Ferrocarril exploran la herencia minera, mientras que otras como la Ruta do Muiñeiro Namorado recorren ecosistemas de alto valor ecológico.
En 2024, se inauguró una escultura monumental de una trucha de casi 9 metros, homenaje a la riqueza piscícola del río Eo. La obra, realizada en acero por estudiantes locales y decorada por el artista Diego As, celebra el vínculo con el río y pone en valor la formación profesional y el talento artístico de la zona.
A Pontenova, en la Mariña Oriental, ha transformado su pasado minero en un destino de turismo experiencial. La conservación de hornos, bocaminas y el tranvía aéreo, junto a infraestructuras de turismo activo, posicionan al municipio como un destino singular.
La posibilidad de combinar actividades aéreas, subterráneas y terrestres en una sola jornada hace de A Pontenova un destino atractivo para familias y amantes de la aventura. La oferta se completa con servicios de hostelería y alojamiento.
Situado en el extremo nororiental de la provincia de Lugo, limitando con Asturias, el acceso principal es por la carretera N-640. La mejor época para visitar depende de las preferencias, con primavera y verano ideales para playas y senderismo, y el otoño para paisajes boscosos.