Este monumento natural, también conocido como eucaliptal de Chavín, es uno de los puntos más emblemáticos del municipio debido a la singularidad de albergar un rodal de eucaliptos de grandes dimensiones plantados entre 1880 y 1912. Entre ellos destaca O Avó, considerado el más alto de Galicia.
El paso del tiempo, junto con enfermedades fúngicas y plagas de insectos defoliadores ya controladas, ha provocado que muchos de estos ejemplares se encuentren en mal estado y representen un peligro. Por este motivo, el espacio fue cerrado a las visitas hace casi dos años y ahora será objeto de una intervención en profundidad.
Las tareas, que están a punto de comenzar por parte de la Consellería de Medio Ambiente, tienen como objetivo principal sanear el Souto da Retorta para garantizar su futuro y la conservación a largo plazo de los ejemplares más singulares. Para ello, se considera necesario reducir la densidad excesiva del eucaliptal mediante la tala selectiva de los árboles que presenten riesgo de caída de ramas o de los propios eucaliptos.
“"La intención es preservar cuantos más ejemplares mejor. Durante la realización de los trabajos se hará una evaluación adicional in situ del estado sanitario de cada uno de ellos con el objetivo de retirar cuantos menos mejor."
En los lugares donde se retiren estos eucaliptos de grandes dimensiones, la Xunta llevará a cabo actuaciones complementarias de restauración. Estas consistirán en la repoblación de las zonas con vegetación propia de los bosques de ribera, promoviendo la recuperación progresiva de los hábitats naturales asociados, en línea con el Plan de conservación del monumento natural y los objetivos de la Red Natura 2000.
Los trabajos de retirada de los eucaliptos enfermos o dañados se realizarán en dos fases, y al término de cada una de ellas se procederá a la repoblación con vegetación autóctona de ribera. Además, se llevarán a cabo tareas de conservación en los eucaliptos singulares que se encuentren en buenas condiciones estructurales y sanitarias, respetando especialmente a O Avó y el grupo de grandes eucaliptos que lo rodean.
Un estudio de resistencia estructural realizado a O Avó revela que el estado del duramen es sólido y no presenta riesgo de rotura, por lo que se trabajará en su mantenimiento y conservación. Como medida de protección, en 2015 se instaló una valla alrededor de O Avó.
La Dirección Xeral de Patrimonio Natural decretó el cierre de este espacio natural en junio de 2024, tras advertir de un elevado riesgo de caída de ramas y árboles debido a afecciones por hongos y a su edad. Muchos ejemplares presentaban la punta seca, estaban sin ramas u hojas vivas en la parte superior de la copa, o tenían inclinaciones importantes y podredumbres.




