Según los socialistas, esta situación representa una «grave falta de respeto institucional» por parte del gobierno municipal. Por su parte, los nacionalistas calificaron la actitud de «comportamiento sectario», destacando la presencia de «militantes del Partido Popular» en el evento.
“"Es totalmente inaceptable que un acto institucional de esta relevancia se gestione de manera partidista, excluyendo deliberadamente a quienes también representamos una parte muy importante del vecindario de Viveiro."
El PSOE subraya que este incidente no es aislado, mencionando varias visitas de representantes de la Xunta de Galicia a Viveiro en los últimos meses en las que, según ellos, se «ninguneó a los grupos de la oposición». Entre estas visitas se incluyen las del director de Turismo de Galicia y las conselleiras de Infraestructuras, Política Social y Medio Ambiente. Los socialistas exigen «transparencia y lealtad institucional», recordando que la riada de Xunqueira en 2018 fue una de las mayores catástrofes en el ayuntamiento.
Además, el PSOE cuestiona la financiación de la obra, que se presupuestó en 984.697 euros y se adjudicó por 770.000 euros. Ante la reducción del importe, sugieren que la Xunta debería mantener su compromiso inicial de aportar 600.000 euros, aliviando la carga económica del Ayuntamiento y de la Diputación, especialmente porque los fondos de la Xunta proceden del Plan de Recuperación con fondos europeos gestionados por el Gobierno de España.
“"Es inaceptable que el gobierno llamara a su militancia y excluyera a los cargos públicos del Ayuntamiento y de otras instituciones como la Diputación."
Por su parte, el BNG lamenta que la visita de la conselleira fuese un acto «capitalizado por el gobierno local, usándolo como una herramienta al servicio del Partido Popular». La formación nacionalista, a través de su portavoz, recuerda que, a pesar de que la obra está cofinanciada por Xunta, Diputación y Ayuntamiento, no se avisó al resto de las fuerzas políticas. También señalan que esta es una «práctica habitual» e instan al gobierno actual a abandonar estas conductas y a respetar el carácter institucional de los actos públicos, garantizando la participación de todas las fuerzas políticas y del vecindario.