El evento, que contó con 100 bandas distribuidas en cuatro escenarios, registró en la jornada del jueves la mayor afluencia de público de su historia. La programación incluyó actuaciones de referentes internacionales del rock y el metal, consolidando la cita como un referente europeo en el sector.
Más allá del ámbito musical, el festival reafirmó su papel como dinamizador socioeconómico. Según las estimaciones, la edición de 2026 generó más de 1.500 empleos directos y 4.000 indirectos, con un impacto global que supera los 110 millones de euros para Viveiro, la comarca de A Mariña y la provincia de Lugo.
La organización destacó la colaboración institucional del Ayuntamiento de Viveiro, la Diputación de Lugo y la Xunta de Galicia, así como el apoyo de empresas y proveedores locales. El festival se cerró sin incidencias reseñables, mientras el equipo promotor ya trabaja en la edición de 2027.




