Esta actuación, financiada con fondos del programa operativo Feder 21/27, abarcará más de 1,5 kilómetros de la vía. El objetivo principal es disminuir el ruido generado por el tráfico rodado, que en algunos puntos de la carretera supera los 13.300 vehículos diarios.
La licitación de las obras está prevista para las próximas semanas, con la adjudicación en el último trimestre del año y un plazo de ejecución estimado de un año. Los trabajos incluirán la renovación del firme de la calzada y de los estacionamientos, la aplicación de una capa fonoabsorbente y el repintado de las marcas viales para optimizar el ancho de los carriles y la seguridad.
Además de las medidas acústicas, se mejorará la intersección de la depuradora con la creación de una glorieta, facilitando la reducción de la velocidad y los giros a la izquierda. También se prevé una reducción de la velocidad máxima permitida a 40 kilómetros por hora en algunos tramos para calmar el tráfico.
Por otro lado, el Consello de la Xunta informó que en breve se someterá a información pública el estudio informativo y de impacto ambiental de la variante de Viveiro. Este proyecto busca mejorar las conexiones en el municipio con una vía de más de 10 kilómetros, dividida en dos variantes: una hacia el oeste en dirección a O Vicedo y otra hacia el este que conectará con el puerto de Celeiro y el corredor Celeiro-San Cibrao.
La variante este, de 6,2 kilómetros y con una inversión de 37,6 millones de euros, será la primera en ejecutarse. Incluirá dos viaductos, uno en Celeiro (503 metros) y otro en Fontecova (130 metros), y se espera que capte el 60% del tráfico actual de la zona.




