Indignación en Viveiro por el robo de gallinas: "Qué vergüenza robar cinco gallinas"

La propietaria de las aves sustraídas en Campo de Verdes, Viveiro, expresa su sorpresa y malestar ante el suceso y la justificación del autor.

Imagen de una pata de gallina con una brida, dentro de un gallinero.
IA

Imagen de una pata de gallina con una brida, dentro de un gallinero.

Una vecina de Viveiro ha manifestado su indignación tras el robo de cinco gallinas y parte de un saco de pienso, un suceso que el autor justificó como una apuesta.

La propietaria de las aves sustraídas en Campo de Verdes, en la localidad de Viveiro, ha calificado el acto como “una vergüenza” y ha desmentido que se tratara de una broma, tal y como el autor del robo alegó ante la Policía. La mujer aseguró no conocer de nada al individuo antes del incidente.
La afectada logró localizar sus gallinas gracias a la colaboración de varios vecinos. Posteriormente, la Policía Nacional le indicó que fuera a recuperarlas. Al enfrentarse al autor, este explicó que lo había hecho por una apuesta con amigos, que dudaban de su valentía para robar las aves. La propietaria rechazó esta explicación, argumentando que, de ser una broma, podría haberlas devuelto antes.

"¿Por qué me robaste mis gallinas si yo no te conozco de nada? Me respondió: 'Es que hice una apuesta con unos amigos, que decían que no tengo el coraje de robar unas gallinas. Subimos por Campo de Verdes con una colega, entramos y cogimos tus gallinas'."

la propietaria de las aves
La mujer sospecha que el objetivo del robo era vender los huevos a conocidos, ya que, al parecer, el autor había comentado tener más huevos y que había comprado gallinas, cuando en realidad las había sustraído. La localización del vehículo y la matrícula por parte de un vecino fue clave para dar con el responsable.
Además de las gallinas, también se echó en falta un saco de pienso, aunque el hombre negó habérselo llevado. La propietaria detalló que el pienso fue sustraído en bolsas, ya que también le faltó a su vecino. El autor tuvo que acceder a la propiedad pasando por la cancela de la casa para llegar al gallinero, lo que sugiere que conocía la zona o iba acompañado por alguien que sí lo hacía.