El suceso tuvo lugar antes del inicio de la jornada en el centro, evitando así que hubiera menores o educadores en las instalaciones. Al lugar se desplazaron efectivos de Protección Civil, y un voluntario tuvo que recibir asistencia sanitaria debido a la inhalación de humo.
“"Llegó una de las cuidadoras y al abrir la puerta vio la entrada toda llena de humo. Se procedió a apagar el fuego que quedaba, que prácticamente se autoapagó solo al estar la estancia cerrada, y a ventilar el humo que había, que era negro y bastante denso."
Según las primeras investigaciones, el fuego pudo originarse por un cortocircuito en una estufa que estaba protegida con bordes de madera para la seguridad de los niños. Afortunadamente, el incidente se produjo cuando el centro estaba vacío.
El regidor local está en contacto con la Consellería de Política Social para buscar una solución provisional para las familias afectadas. Se baraja la posibilidad de habilitar otro local en el mismo edificio multiusos donde se encuentra el PAI, pendiente de la inspección para verificar que cumple los requisitos necesarios.




