Granjas de Ribadeo afrontan pérdidas millonarias por falta de comprador de leche

La anulación unilateral de contratos por parte de una empresa láctea deja a explotaciones sin salida para su producción, generando un grave impacto económico.

Imagen genérica de una lechera en un paisaje rural gallego.
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Imagen genérica de una lechera en un paisaje rural gallego.

Dos explotaciones ganaderas en Ribadeo, en la comarca de A Mariña Occidental, están sufriendo pérdidas económicas significativas desde el pasado 25 de marzo debido a la falta de comprador para su leche, tras la rescisión unilateral de un contrato.

La situación de incertidumbre y perjuicio económico afecta a ganaderos de Ribadeo, quienes se han visto forzados a desechar miles de litros de leche. El problema surgió cuando la empresa láctea con la que trabajaban decidió rescindir sus acuerdos comerciales de forma abrupta, dejándolos sin canal de venta para su producción.

"Cada dos días están perdiendo aproximadamente 1.000 euros."

Brais Álvarez · Secretario de Acción Sindical del Sindicato Labrego Galego
Brais Álvarez, secretario de acción sindical del Sindicato Labrego Galego, ha denunciado la gravedad de la situación, estimando que las granjas afectadas están perdiendo alrededor de 1.000 euros cada dos días, debido a la necesidad de desechar unos 2.000 litros de leche en el mismo periodo. Esta situación, además de insostenible económicamente, implica que los ganaderos deben seguir asumiendo los costes de mantenimiento del ganado y el ordeño diario para evitar problemas sanitarios en los animales.
Inicialmente, cuatro granjas fueron las afectadas, aunque dos de ellas lograron encontrar un nuevo comprador. No obstante, el Sindicato Labrego Galego advierte que este problema no se limita a Ribadeo, sino que se extiende a otras zonas de Galicia, mencionando específicamente casos en Ribeira de Piquín. La organización sindical urge a la Consellería do Medio Rural a intervenir para buscar soluciones y garantizar la supervivencia de las familias ganaderas.
El sindicato está mediando en negociaciones con otras industrias lácteas, pero la complejidad logística dificulta la resolución. La mayoría de las empresas ya tienen sus rutas de recogida y capacidad de camiones configuradas para los contratos anuales cerrados el 31 de marzo, lo que hace complicado incorporar nuevas granjas. A pesar de la buena voluntad de algunas compañías, la falta de espacio en los camiones para el transporte de la leche sigue siendo un obstáculo fundamental.