Alfonso Villares (Cervo, 1970), quien fuera conselleiro de Mar, compareció públicamente en un hotel de Compostela para ofrecer una declaración sin responder a preguntas de los medios. Esta es la primera vez que el extitular de Mar se pronuncia desde su dimisión el 4 de junio de 2025, después de que el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) lo informara de su condición de investigado por una denuncia presentada en enero de ese año por la expresentadora de televisión Paloma Lago.
El que también fue alcalde de Cervo, y que desde entonces regresó a su puesto de veterinario en la Consellería de Medio Rural en la oficina agraria de Viveiro, toma esta decisión después de que el 7 de abril la sección primera de la Audiencia Provincial de A Coruña confirmara la falta de “indicios bastantes para procesar” al exconselleiro por agresión sexual. La sala refrendó así el auto dictado en diciembre por el juzgado de Instrucción número 2 de Ferrol, que abogaba por dar carpetazo al sumario.
“"Trabajaré para restituir mi imagen y mi honor."
Villares confirmó que los abogados de la modelo no presentaron recurso contra el último auto, por lo que dio por hecho que “la investigación está concluida” y el caso queda “archivado”. Sin revelar si regresará o no al primer plano de la política, afirmó querer “dejar atrás” la que para él ha sido una etapa “de un daño irreparable”.
“"Quiero intentar recuperar la normalidad de mi vida privada y profesional, reiterando siempre mi compromiso con la verdad y la transparencia."
El auto judicial señalaba que la hipótesis de que la modelo pudiese haber sido víctima de un caso de sumisión química quedó “contradicha por declaraciones testificales de médicos especialistas y por el resultado de análisis, exploraciones y pruebas clínicas exhaustivamente practicadas”. En la rueda de prensa que convocó de urgencia en junio de 2025 para presentar su dimisión, Villares se declaró “absolutamente inocente” y señaló su intención de centrarse en preparar su defensa judicial.




