AFA Viveiro refuerza su apoyo a familias con alzhéimer y prepara nueva sede

La asociación, que atiende a más de cien usuarios, busca ampliar su capacidad ante la creciente demanda de cuidados.

Imagen genérica de manos entrelazadas, simbolizando cuidado y apoyo.
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Imagen genérica de manos entrelazadas, simbolizando cuidado y apoyo.

La Asociación de Familiares de Enfermos de Alzhéimer de Viveiro (AFA Viveiro) intensifica su trabajo de apoyo a las familias afectadas por la enfermedad y proyecta la apertura de una nueva sede para responder a la creciente demanda de servicios.

La enfermedad de Alzhéimer no solo afecta a quien la padece, sino también a todo su entorno familiar, que a menudo se ve desbordado por las exigencias del cuidado. Ante esta realidad, AFA Viveiro, fundada hace casi dos décadas, se erige como un pilar fundamental para ofrecer soporte y recursos a los cuidadores, quienes solían quedar en un segundo plano.

"Cuantas más herramientas tenga la familia para afrontar la enfermedad, mejor."

una portavoz de la asociación
El cuidado de una persona con Alzhéimer implica una dedicación constante, las 24 horas del día, sin descanso ni vacaciones. Esta situación puede llevar a los cuidadores a un agotamiento físico y emocional, aumentando el riesgo de depresión y abandono personal. Por ello, la asociación ofrece programas de respiro familiar, asesoramiento y atención psicológica, permitiendo a los familiares retomar sus vidas y evitar el aislamiento.
Actualmente, AFA Viveiro presta servicio a un centenar de usuarios de Viveiro y ayuntamientos limítrofes como O Vicedo, Ourol y Mañón. Sus programas incluyen acogida y primera atención, información, asesoramiento y atención psicológica, así como servicios de estimulación terapéutica y prevención de la dependencia. La formación de los familiares es un aspecto clave, ya que les proporciona las herramientas necesarias para gestionar la enfermedad y mejorar la convivencia.
La asociación prevé trasladarse en los próximos meses a una nueva sede, la Casa de Calvo Sotelo, en el centro urbano de Viveiro. Las actuales instalaciones en los Claustros de San Francisco se han quedado pequeñas ante el aumento de la demanda. El Ayuntamiento de Viveiro ha cedido el edificio y la Xunta de Galicia aporta 400.000 euros para su acondicionamiento. Se espera que la planta baja esté operativa a finales de año, lo que permitirá ampliar el número de plazas y mejorar la calidad de los servicios ofrecidos.