La pintada, que rezaba 'Fora, fora', fue descubierta por Antonina Semedo cuando acudió a visitar la tumba de su marido, fallecido hace tres meses. Semedo, una de las primeras mujeres caboverdianas en llegar a la zona hace 48 años, calificó el hecho como un 'acto de racismo', lamentando que aún existan estas actitudes en la actualidad.
Paulo Lopes, conocido como 'Pablo', era el único hombre de origen africano enterrado en el cementerio de Cangas. Su esposa expresó su profundo dolor por el suceso, a pesar de sentirse muy arropada por la comunidad local. 'Me gustaría tener un brazo muy largo para abrazar a todos los mariñanos, porque los quiero mucho, pero esto me ha dolido', declaró visiblemente afectada.
“"Es un acto de racismo, porque es el único negro que está enterrado en el cementerio, y me da pena que a estas alturas siga habiendo racismo."
“"Me gustaría tener un brazo muy largo para abrazar a todos los mariñanos, porque los quiero mucho, pero esto me ha dolido."
Antonina Semedo y su fallecido marido criaron dos hijos en la comarca de A Mariña, donde la familia es muy apreciada.




