La capacidad de resistencia de los profesionales del mar se encuentra en un punto crítico. Durante el Encuentro Empresarial celebrado en la localidad mariñana, representantes del sector han puesto de manifiesto que la combinación de cuotas, burocracia y costes operativos está comprometiendo la viabilidad de la actividad pesquera.
Una de las principales demandas surgidas de este foro es la necesidad de reformular la Política Pesquera Común. Los profesionales consideran que, aunque la normativa ha logrado recuperar ciertas especies, ha fracasado en sus objetivos económicos y sociales, por lo que reclaman un reinicio que garantice la soberanía alimentaria.
“"La resiliencia también tiene un límite; a partir de ahí se rompe y no hay nada que hacer. Necesitamos que se establezca una línea roja que no se pueda pasar al aplicar políticas pesqueras."
Las conclusiones del encuentro, en las que participaron más de veinte organizaciones, incluyen la petición de un reglamento que simplifique la burocracia y la creación de un test de impacto ambiental comparado. El sector insiste en que la pesca es una actividad estratégica que garantiza el abastecimiento de proteína saludable y sostenible para la población.




