Alfonso Morado Paz celebra 50 años de sacerdocio

El sacerdote, natural de Labrada, recuerda su vocación desde niño y sus diversos destinos en la diócesis de Mondoñedo Ferrol.

Primer plano de un sacerdote rezando con el rosario.
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Primer plano de un sacerdote rezando con el rosario.

El sacerdote Alfonso Morado Paz, natural de Labrada, celebra 50 años de ordenación sacerdotal, un camino vocacional que comenzó en su infancia y que lo llevó por diversos destinos en la diócesis de Mondoñedo Ferrol.

La diócesis de Mondoñedo Ferrol rindió homenaje a sus sacerdotes que cumplen 25, 50, 60 y 70 años de servicio. Entre ellos se encuentra Alfonso Morado Paz, quien celebra sus cinco décadas de ministerio sacerdotal. Aunque no pudo asistir a la ceremonia en el seminario de Santa Catalina de Mondoñedo, su trayectoria fue reconocida.
Morado Paz, nacido en Labrada en 1946, recuerda con detalle su vocación desde muy niño. "Desde niño les pedía a mis padres que quería ser cura", confiesa, una insistencia que lo llevó a vivir en Sandiño, Buriz, y a asistir a la escuela de Vilares, en Reixas, bajo la tutela de don Andrés. Su ordenación tuvo lugar en la iglesia parroquial de Labrada en 1976.
La vocación, sentida "desde los primeros años", no tiene un origen claro, pero el recuerdo de los curas que "cantaban muy bien" marcó su infancia, llevándolo a sentarse cerca del altar para escucharlos mejor. A los once años, ingresó en el seminario de Mondoñedo, etapa que recuerda con cariño y donde disfrutaba de los estudios, esperando con impaciencia el inicio de cada nuevo curso.
Tras completar los estudios de Teología en Salamanca, Morado Paz vivió un momento de incertidumbre ante la secularización de algunos conocidos. Optó por estudiar Magisterio en A Coruña y realizó el servicio militar en Santa Cruz de Parga. Finalmente, la vocación infantil se impuso, y tras obtener la carrera, que le dio "seguridad", se ordenó y desempeñó "muchos destinos".
Su primer destino fue Xestoso, donde estuvo tres años y también atendió la escuela. Posteriormente, fue formador en el seminario durante ocho años, secretario del obispo José Gea Escolano durante cinco, párroco en Foz durante seis años, etapa que califica de "importante" y "satisfactoria" por la ampliación del cementerio, y rector del seminario por dos años.
A petición personal de Gea Escolano, volvió a ser secretario del obispo hasta su jubilación. Tras ello, optó por establecerse en Mondoñedo, donde atiende varias parroquias y ejerce como canónigo. Aunque se jubiló en 2025, sigue colaborando activamente. "Me costó salir de todos los sitios y creo que fui aceptado en todos", valora, destacando que su labor supone "dedicación y entrega".
Morado Paz reflexiona sobre los cambios en la Iglesia, que se fue "adaptando y cambiando" pero "sigue conservando la esencia, las enseñanzas de Jesucristo". A la pregunta de cómo le gustaría ser recordado, responde inicialmente "No me interesa nada", pero matiza que desea ser percibido como "una persona que atendió a los demás".