La localidad de Mondoñedo acogió un año más la Rapa das Bestas en el Campo do Oso, una cita que combina tradición etnográfica y cultural con la continuidad de una fiesta emblemática. Este evento, que marca el inicio del verano en la comarca mariñana, demostró la vigencia de esta antigua costumbre.
Los miembros de la asociación cultural Rapa das Bestas Campo do Oso iniciaron las actividades por la mañana, dirigiéndose al monte para reunir a los animales. Según los organizadores, este año se logró juntar más reses que en la edición anterior, gracias a encontrarlas más agrupadas y facilitar su traslado al corral.
El curro, momento culminante de la jornada, atrajo a cientos de espectadores que presenciaron la lucha entre hombres y animales, una práctica con siglos de historia. La rapa y el marcado se prolongaron durante aproximadamente dos horas, con la participación de entre 20 y 25 aloitadores, también en mayor número que el año pasado.
Además del evento principal, los asistentes pudieron disfrutar de actividades paralelas, incluyendo degustaciones de carne de Pura Raza Galega (Puraga) ofrecidas por un foodtruck de la Vicepresidencia de la Diputación, como parte del programa 'Un gusto de rural'.
“"La niebla que se nos echó encima después de comer, que fue una pena, aunque de todas formas sí que quedamos emplazados ya para la edición del año que viene que volveremos a organizar a menos que pase algo raro porque la verdad es que quedamos contentos de cómo salió."
La organización mostró satisfacción por el desarrollo de las actividades y la participación, lamentando únicamente la niebla que apareció tras la comida. No obstante, ya se emplazaron para la edición del próximo año, confirmando su intención de continuar con la tradición.




