Padres y madres de alumnos de este colegio han salido de nuevo a la calle para exigir mejoras urgentes en las instalaciones. Las condiciones actuales, marcadas por "humedades, baños deteriorados, problemas de accesibilidad e instalaciones que ya no están a la altura", son motivo de preocupación constante para las familias.
Los afectados subrayan que no piden "lujos", sino "seguridad, igualdad y respeto por la educación pública". Lamentan que, año tras año, los problemas persisten y la "paciencia también se agota" cuando no se ven soluciones efectivas.
Detrás de estas concentraciones hay mucho más que pancartas, hay familias cansadas de esperar, hay profesionales que hacen un esfuerzo enorme cada día para ofrecer la mejor educación posible, a pesar de las condiciones del centro, hay niños y niñas que merecen sentir que su escuela también importa.
La comunidad educativa se ha dirigido directamente al conselleiro de Educación de la Xunta de Galicia, expresando su cansancio ante la espera y la sensación de que "hay escuelas que importan menos que otras". "Nosotros nos negamos a aceptar eso, porque nuestros hijos merecen una escuela en condiciones dignas", concluyen.




