El avance del último informe climatológico de MeteoGalicia señala que octubre fue un período anómalo en Galicia, marcado por la mayor frecuencia de altas presiones y la escasa llegada de frentes atlánticos. Esto provocó que las temperaturas se mantuviesen por encima de los valores normales y las precipitaciones acumuladas fuesen significativamente inferiores a lo esperado.
La media de las temperaturas estuvo por encima de lo habitual, especialmente las máximas, debido al predominio de situaciones anticiclónicas que acercaron aire cálido del sur. Destacaron los altos registros alcanzados entre los días 9 y 15 del mes. En concreto, la temperatura media en Galicia fue de 15,5 grados, lo que supone 1 grado más que el valor normal, según datos de once estaciones meteorológicas representativas. Las temperaturas máximas más altas se registraron en las riberas del Miño ourensano y los valores más bajos de las mínimas en las comarcas de A Limia y de Verín, en el Macizo Central y en la Serra Calva.
En cuanto a las precipitaciones, octubre solo tuvo tres jornadas de lluvia generalizada por la llegada de frentes fríos. El resto de los días fueron secos o registraron lluvias tormentosas aisladas en el interior, afectando principalmente al norte de Lugo y de A Coruña. La precipitación media acumulada fue de 34 litros por metro cuadrado, un 79% inferior a los datos habituales, según registros de 16 estaciones meteorológicas. Este dato sitúa el mes como muy seco, siendo necesario remontarse al año 2007 para encontrar un octubre más seco.
Los mayores acumulados de precipitación se registraron en las sierras de A Faladoira y de O Xistral y en la ría de Foz, con valores de entre 90 y 150 litros/m². Por el contrario, los más bajos, entre 10 y 15 litros/m², se localizaron en las depresiones de Ourense y de A Limia, en el área de Allariz, en la sierra de O Larouco y en el valle del río Támega.




