Los hechos se remontan al 5 de febrero de 2022, cuando uno de los implicados, mientras realizaba labores rurales con una azada cerca de su domicilio, fue abordado por su vecino, quien portaba una pala. Tras una breve discusión, el agresor inicial golpeó a la otra persona con la pala, quien respondió con un fuerte golpe en la cabeza con la azada.
Como consecuencia de la agresión, una de las partes sufrió lesiones graves, incluyendo la pérdida de un ojo y una fractura del tabique nasal, lo que le obliga a usar una prótesis. La otra persona resultó con heridas en una mano y en el antebrazo izquierdo, contusión lumbar y un cuadro ansioso-depresivo que requirió tratamiento farmacológico.
“"Actuó temiendo por su vida o por ser gravemente herido, impulsado por la necesidad de defenderse del inminente ataque."
La Fiscalía solicita cuatro años de prisión para una de las partes por un delito de lesiones agravadas, y dos años de cárcel para la otra por un delito de lesiones con instrumento peligroso. Las acusaciones particulares, por su parte, piden penas más elevadas, llegando a solicitar 14 años de prisión por intento de asesinato o, subsidiariamente, 9 años por tentativa de homicidio o 5 años por lesiones.
Además de las penas de prisión, la Fiscalía pide indemnizaciones económicas. Una de las partes debería indemnizar a la otra con 54.829 euros por las lesiones y secuelas, mientras que la otra debería compensar con 7.961 euros.
Durante el juicio, los dos acusados ofrecieron versiones contradictorias de los hechos. Uno de ellos alegó defensa propia, mencionando una historia de conflictos previos que incluían disparos contra su vivienda en 2011 y problemas relacionados con el ganado. El otro afirmó que fue atacado sin provocación, recibiendo golpes con la azada sin mediar palabra.




