Los hechos se iniciaron cuando los agentes realizaban un punto de verificación de vehículos y personas. Al intentar detener un turismo, su conductor aceleró bruscamente, obligando a uno de los efectivos a realizar una maniobra evasiva para evitar ser atropellado.
A partir de ese momento, comenzó una persecución por varias calles de la localidad, durante la cual el hombre condujo de forma temeraria, poniendo en riesgo a varios peatones que tuvieron que apartarse de la calzada para evitar un impacto.
La huida continuó hasta la incorporación a la carretera N-VI. Ante la mayor densidad de tráfico en sentido A Coruña, el conductor realizó un cambio de carril brusco, perdiendo el control del vehículo e impactando finalmente contra una señal.
En ese momento, fue detenido como presunto autor de un delito de atentado contra agentes de la autoridad y otro contra la seguridad vial. Las pruebas de alcohol y drogas dieron positivo en esta última, y en el interior del coche se hallaron estupefacientes y un arma blanca. Las diligencias fueron remitidas al Tribunal de Instancia de Guardia.




