Una tarjeta de crédito vincula a Alonso con Carrefour y San Agustín en el caso de la Primitiva

La familia del fallecido, presunto legítimo propietario del boleto millonario, aporta pruebas clave en el juicio.

Imagen de una tarjeta de crédito junto a boletos de lotería, en un contexto de supermercado.
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Imagen de una tarjeta de crédito junto a boletos de lotería, en un contexto de supermercado.

Una tarjeta de crédito vincula a José Luis Alonso, presunto legítimo propietario del boleto de la Primitiva millonaria, con Carrefour y San Agustín en los días clave del sellado y comprobación del premio.

La tercera sesión del juicio por la Primitiva millonaria, que se celebra en la Audiencia Provincial de A Coruña, acogió la declaración de testigos fundamentales para esclarecer el enigma de un premio de 4,7 millones de euros que, en 2012, nunca llegó a su legítimo ganador. En el banquillo de los acusados se encuentran Miguel Reija, el lotero acusado de estafa, y su hermano Miguel, exdelegado de Loterías y Apuestas del Estado en A Coruña, ahora imputado por blanqueo de capitales. Dos familias, la de José Luis Alonso y la de Manuel Ferreiro, reclaman la cuantía.
La viuda y la hija de Alonso aportaron detalles sobre los hábitos del fallecido. La hija reveló un dato crucial: un extracto de la tarjeta Pass de Carrefour de su padre demuestra compras en el hipermercado el día en que se selló allí el boleto. También se registraron compras en el supermercado de San Agustín cuando el boleto fue comprobado en la administración de loterías del acusado.

"Sumaba números y, si eran de doble dígito, sumaba y daba otro número más. Por ejemplo, su fecha de nacimiento, el 3 de junio de 1945. Al ser seguidor de la numerología, lo que esto dice es que cada persona tiene un número asignado y esto corresponde a la suma de los dígitos de tu nacimiento. De ahí, supuestamente, los números elegidos en las apuestas manuales que acompañaron al boleto ganador cuando este se comprobó."

Hija de José Luis Alonso · Testigo
Además, la hija de Alonso explicó su afición por la numerología, que lo llevaba a elegir números basándose en sumas de dígitos, como su fecha de nacimiento. Este patrón coincide con los números de las apuestas manuales que acompañaban el boleto ganador. Ambas testigos confirmaron que Alonso, fallecido en 2014, ya estaba rehabilitado de un problema personal en 2012, y su mujer solía acompañarlo a sellar los boletos cuando viajaban. Una lotera de Zalaeta también testificó, confirmando que Alonso era cliente habitual y que solía traer varios boletos con apuestas fijas.