Un regatista de renombre reflexiona sobre su conexión con A Coruña y el mar

Una figura destacada de la vela comparte sus vivencias y su visión sobre la ciudad herculina, desde la infancia hasta la actualidad.

Imagen de la fachada de un edificio histórico en A Coruña, con balcones y detalles arquitectónicos.
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Imagen de la fachada de un edificio histórico en A Coruña, con balcones y detalles arquitectónicos.

Un reconocido regatista coruñés, con una vida dedicada al mar, comparte sus reflexiones sobre su ciudad natal, su fachada marítima y sus recuerdos de infancia.

Para un regatista con una profunda conexión con el mar, la principal preocupación en relación con su ciudad natal, A Coruña, se centra en la definición de su fachada marítima. Este espacio es considerado un hito histórico y un elemento distintivo de la urbe. El deportista subraya la importancia de la bahía como el mayor estadio deportivo natural, ideal para actividades como el buceo, la pesca o la natación.
Sus primeros recuerdos de la ciudad se remontan a la casa de sus padres y a sus años de estudiante en el colegio Santa María del Mar y, posteriormente, en el Eusebio da Guarda. A pesar de considerarse un estudiante "normalillo" y algo "vago" en su juventud, reconoce la importancia de la formación académica, siguiendo los pasos de sus hermanos, ingenieros y arquitectos.

"La decisión más importante en tu vida, que es con quién te casas o qué vas a estudiar, nadie nos enseña muy bien qué factores analizar."

el regatista
La navegación comenzó como un pasatiempo familiar, impulsado por su padre, quien siempre fomentó la práctica deportiva junto con el estudio. Esta afición se convirtió en una carrera profesional que lo llevó a dar dos vueltas al mundo, participar en la Copa América y en los Juegos Olímpicos. A pesar de la intensidad de su carrera deportiva, logró finalizar sus estudios de Ingeniería Industrial, especializándose en organización, y realizó un proyecto de fin de carrera sobre un barco, el Caixa Galicia.
El regatista, conocido por su apodo desde la infancia, Chuny, manifiesta un profundo sentimiento de "morriña" cuando está lejos de A Coruña. Destaca la calidad de vida de la ciudad, su clima y su privilegiada situación geográfica para los amantes del mar. La Torre de Hércules es para él un símbolo de orgullo y una referencia constante, tanto desde tierra como desde el mar.
Entre sus preferencias locales, elige los churros de Bonilla, los Jardines de Méndez Núñez por su historia y la calle de la Estrella para tomar algo. También se decanta por el agua del grifo y la playa del Orzán, más salvaje y adecuada para el surf. Aunque se desplaza en coche, ocasionalmente viene en bicicleta desde Cecebre para mantenerse en forma. En cuanto a gustos, prefiere los helados tradicionales de la Colón (fresa y nata) y los conciertos frente a las verbenas, siendo San Juan su fiesta favorita.