El suceso tuvo lugar cuando el particular estaba estacionando su vehículo frente al Castillo de San Antón. En ese momento, un coche patrulla de la Policía Local, que circulaba a considerable velocidad y con luces de emergencia activadas en respuesta a un atropello de un menor por una autocaravana, colisionó con el turismo. Afortunadamente, no se registraron heridos en el incidente.
Inicialmente, la situación parecía resolverse con un acuerdo amistoso entre las partes. Sin embargo, el informe policial elaborado por el agente del patrulla señala al conductor particular como culpable del accidente. Esta circunstancia ha provocado que la aseguradora Alliance, que cubre a ambos implicados, se niegue a asumir los costes de los daños.
“"Me arrancó toda la defensa. Solo en piezas, son 2.600 euros."
El conductor afectado manifiesta su desacuerdo con el contenido del informe policial, alegando que incluye información que no se corresponde con la realidad de los hechos. Según su versión, él estaba aparcando en el momento de la colisión, mientras que el informe sugiere que estaba saliendo, lo que cambiaría la responsabilidad del siniestro. Este tipo de incidentes, en los que vehículos policiales circulan a alta velocidad por emergencias, no son aislados y en algunos casos anteriores han llegado a provocar heridos.




