Un okupa con Diógenes altera la tranquilidad de Mesoiro Viejo en A Coruña

Los vecinos de Mesoiro Vello denuncian la situación de insalubridad y conflictos generados por la presencia de un individuo que acumula residuos.

Carrito de la compra lleno de basura en una calle residencial de Galicia.
IA

Carrito de la compra lleno de basura en una calle residencial de Galicia.

La llegada de un individuo con síndrome de Diógenes a una vivienda en Mesoiro Vello, A Coruña, ha alterado la vida cotidiana de los vecinos, quienes denuncian problemas de insalubridad y conflictos desde finales de 2025.

La habitual tranquilidad del barrio de Mesoiro Vello, considerado casi un pequeño pueblo en las afueras de la ciudad de A Coruña, se ha visto seriamente afectada por la presencia de un okupa. Según los residentes, este individuo, de entre 60 y 70 años, vacía contenedores y acumula residuos, convirtiéndose en una "amenaza" para la salubridad de la zona.
La situación se remonta a las últimas semanas de 2025, cuando el hombre ocupó la casa del antiguo zapatero del barrio, que llevaba años deshabitada. Javier Hurtado, presidente de la agrupación vecinal, explicó que el individuo "reventó la cerradura" y se instaló en la vivienda. Hurtado también señaló que este okupa no es bienvenido ni siquiera por otros ocupas "más civilizados", ya que "ya lo intentó en una casa cercana, pero lo echaron los que vivían allí, que no dan tantos problemas".
En menos de medio año, la tensión entre los vecinos ha aumentado debido a los comportamientos del okupa. El punto ocupado, situado entre la entrada del Camino del Pouporón y la Rúa Pequena, está lleno de basura y desperdicios. Hurtado lamenta que el individuo "roba los carritos de los supermercados y vacía los contenedores para llevarse la porquería y dejarla en la mitad de la calle, con los problemas que eso genera", y añade que su labor como líder vecinal le ha costado más de un disgusto, como "rayar el coche, tanto a mí como a mi hijo".
Los vecinos describen la actitud del okupa como "desafiante" y relatan que es tan habitual verle "robar carritos o comer de los contenedores como darse un atracón en una de las cervecerías del polígono de Pocomaco". Algunos residentes sugieren que su elección de Mesoiro podría deberse a que "él dice que vivía con sus hijas en Novo Mesoiro, y que se marchó para no matar a alguien". También se comenta que intentó ocupar otros pisos vacíos, lo que hace pensar en la posibilidad de "crear una urbanización okupa en pleno pulmón verde".