Galicia despide una primavera que se ha caracterizado por ser muy cálida y extremadamente seca. Según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), las previsiones para el verano apuntan a temperaturas superiores a la media y precipitaciones normales, con una posible actividad tormentosa.
El delegado de la Aemet en Galicia, Francisco Infante, detalló que marzo fue muy cálido y seco, abril el segundo más cálido de la serie histórica y el cuarto más seco, mientras que mayo tuvo máximas muy altas y fue normal en cuanto a lluvias, aunque con muchas tormentas. Junio, por ahora, presenta temperaturas por debajo de lo habitual, salvo un repunte puntual el pasado fin de semana que en A Coruña registró una noche tropical y una máxima de 35,9 grados, récord histórico para este mes.
A pesar de la primavera seca, el balance del año hidrológico (octubre a septiembre) muestra que Galicia aún acumula precipitaciones por encima de la media. La sequedad primaveral se explica por el predominio de situaciones anticiclónicas que desplazaron las borrascas.
De cara a los próximos días, se espera estabilidad, aunque podrían darse tormentas hasta el jueves, especialmente en el interior. Las temperaturas aumentarán significativamente a partir del fin de semana, sobre todo en la mitad sur.
El verano comenzará oficialmente el 20 de junio. Para esta estación, la predicción es de temperaturas superiores a la normalidad y precipitaciones normales, con posible actividad tormentosa.
Respecto al eclipse solar total del 12 de agosto, Infante matizó que existe una "probabilidad apreciable de que esté nublado" en Galicia. La probabilidad es mayor en la costa, estimando un 70% en A Mariña lucense y un 30-35% en el Golfo Ártabro (zona entre A Coruña y Ferrol), siendo menor en otras áreas.




