Las obras en la estación de tren de A Coruña, que comienzan este viernes 5 de junio y se prolongan más de un mes, tendrán un impacto significativo en la movilidad ferroviaria de toda Galicia, incluida la provincia de Ourense, debido a la reorganización completa de varios servicios de Media Distancia y Alta Velocidad.
En el caso ourensano, la principal afección se produce en la línea A Coruña–Lugo–Monforte–Ourense, que sufrirá trasbordos por carretera durante ambas fases de las obras. Entre el 5 y el 25 de junio, los trenes de Media Distancia ya no completan el recorrido habitual hasta A Coruña, obligando a los viajeros a realizar el tramo entre A Coruña y Betanzos-Infesta en autobús, lo que afecta a las conexiones con Ourense en ambos sentidos y supone tiempos de viaje más largos y posibles desajustes horarios.
La situación se intensifica en la segunda fase, del 26 de junio al 10 de julio, cuando se interrumpa completamente la circulación ferroviaria en la estación coruñesa. En ese periodo, Renfe establece servicios alternativos por carretera entre A Coruña y Santiago de Compostela para trenes regionales, Media Distancia, Avant y Alta Velocidad, además del enlace por autobús entre A Coruña y Betanzos-Infesta para la línea que conecta con Ourense. Esto afecta también a los pasajeros ourensanos que viajan hacia destinos como Santiago o la propia A Coruña, al verse obligados a combinar tren y autobús en prácticamente todo el tramo final del recorrido.
Además, la reorganización del material rodante provocará ajustes operativos adicionales, de forma que algunos servicios, como los primeros trenes del día 11 de julio, podrían sufrir modificaciones puntuales en horarios o composición. En conjunto, las obras supondrán una alteración notable de la movilidad ferroviaria en el eje atlántico y en las conexiones del interior gallego, con especial incidencia en los usuarios que viajan desde o hacia Ourense.




