El interés por adquirir una pieza del período coruñés de Picasso es notable, especialmente después de que el nuevo director del Museo de Belas Artes de A Coruña expresara su deseo de incorporar una de estas obras a la colección del centro. Sin embargo, la escasez de estas creaciones, muchas de ellas donadas por el propio artista al Museu Picasso de Barcelona o custodiadas en el Museé Picasso de París, limita las opciones al mercado privado.
En los últimos 37 años, cinco obras de esta etapa han cambiado de manos, ofreciendo una perspectiva sobre su revalorización. En 1989, la casa de subastas Christie's en Nueva York vendió Vinos el Rivero, una pieza de cerámica, por unos 36.800 dólares. Esta obra regresó a A Coruña en 2016, cuando la Fundación María José Jove la adquirió por aproximadamente 165.000 euros.
Once años después, en 2000, Sotheby's en Londres subastó Casa de campo (granja con gallinas a la entrada) por unas 58.000 libras (unos 66.900 euros actuales). Esta obra, creada en 1894, fue dedicada a un amigo del artista, quien se cree que fue un carpintero que construyó estanterías para la Escuela de Bellas Artes coruñesa.
En noviembre de 2002, la Fundación Caixa Galicia adquirió dos dibujos de Picasso, incluyendo Escena popular gallega, por unos 100.000 euros. Actualmente, estas piezas forman parte de la Colección de Arte de Abanca. Más recientemente, un particular compró Retrato (hombre barbudo), con un valor estimado actual de 1,8 millones de euros.
La venta más significativa hasta la fecha tuvo lugar en 2012, cuando Christie's en Londres subastó Retrato de Modesto Castilla vestido de moro. A pesar de una estimación inicial de entre 100.000 y 150.000 libras, la subasta finalizó en 2,1 millones de libras, lo que equivalía a casi 2,7 millones de euros en ese momento. Una reconocida entidad cultural coruñesa participó en la subasta, pero no alcanzó esa cifra.




