La CIG justifica esta nueva movilización, la quinta en lo que va de curso, por el deterioro de la educación pública en Galicia. Por su parte, el Conselleiro de Educación, Román Rodríguez, defiende que la huelga responde a una estrategia política impulsada por el Bloque Nacionalista Galego (BNG) e impuesta al sindicato nacionalista.
Esta situación genera un nuevo enfrentamiento entre los representantes sindicales y la administración autonómica, en un contexto de continuas reivindicaciones por parte de los trabajadores de la enseñanza. La huelga busca visibilizar las demandas del profesorado y del personal educativo en relación con las condiciones laborales y la calidad de la enseñanza.
“"Esta huelga obedece a una estrategia política impuesta por el BNG al sindicato nacionalista."




