Esta festividad, ya un clásico en el calendario cultural de la ciudad, superó las expectativas en 2026, llenando de folclore y alegría el barrio. La afluencia fue tal que, en ciertos momentos, el acceso a la feria resultó complicado, evidenciando el éxito de la convocatoria.
La organización, a cargo de la asociación vecinal del barrio con el apoyo del grupo Triana, logró un cartel completo que incluyó todos los elementos característicos de una Feria de Abril: vestidos de flamenca, sevillanas, casetas, decoración inspirada en el Fino La Ina y un mercado de artesanía. Uno de los aspectos más valorados por los asistentes fue el mantenimiento de precios populares en la cantina, con agua a 0,50 euros y rebujito o pinchos a 1,50 euros, lo que provocó el agotamiento de las existencias.
La jornada resultó prácticamente perfecta, e incluso en una primavera que no acaba de arrancar el tiempo hizo que las fotos tuviesen la apariencia más sevillana posible.
El tiempo acompañó con un sol radiante y temperaturas agradables, contribuyendo a crear un ambiente festivo y propicio para el consumo de rebujito y cervezas, en este caso, de la marca Estrella Galicia. La presencia de las meigas de San Juan añadió un toque coruñés a la celebración, marcando el inicio de los festejos. Uno de los momentos álgidos del día fue la actuación de Judith Cundíns, quien durante dos horas hizo bailar a todos los presentes.
Tras una pausa para la sobremesa, la fiesta se retomó con las actuaciones de Cachorro y Compadres de Dos Orillas, que aportaron un estilo más rumbero a la tarde. Esta iniciativa demuestra la capacidad de la asociación vecinal para contagiar a todo el barrio y alrededores con el espíritu flamenco, ofreciendo una alternativa local para disfrutar de esta tradición sin necesidad de desplazarse a Sevilla.




