La sociedad coruñesa está pendiente del cielo ante el próximo eclipse total que tendrá lugar el 12 de agosto, un evento que no se repetirá en la ciudad en más de un siglo. Mientras la expectación crece, la naturaleza ofreció un anticipo de belleza en la noche de ayer en la bahía del Orzán.
Poco antes de las once de la noche, cuando el sol ya se retiraba, el cielo se tiñó de tonos anaranjados, para luego dar paso a rosas y malvas. Según explica Brais Aldao, conocido en redes como MeteoBrais, este fenómeno fue generado por la "bruma entrando por el horizonte" que se unió "al claro del medio de las nubes bajas" que cubrían la ciudad en ese momento.
Fue un espectáculo de pocos minutos, pero suficiente para que muchos de los presentes en el Paseo Marítimo y las playas inmortalizasen el momento con sus cámaras. Una hermosa antesala para el histórico eclipse que se avecina.




