Ante la problemática del acoso escolar, donde un estudio de Funcas revela que una de cada cuatro familias cambia de centro por casos no resueltos, el Ministerio de Educación y FP ha presentado una nueva guía. Elaborada por expertas en educación, esta herramienta busca orientar a las direcciones escolares en la redacción de protocolos antiacoso, estableciendo plazos claros y definidos para la intervención.
La guía establece un procedimiento ágil: la primera alerta deberá comunicarse a la dirección en un máximo de 24 horas, con medidas de protección activadas en el mismo plazo. La recogida de información no debería superar los 5 días hábiles (preferiblemente 3), y el dictamen se emitirá en 48 horas. El plan de intervención se iniciará en 10 días hábiles y el seguimiento se mantendrá durante al menos 6 meses lectivos.
Según un informe de 2023 de la Universidad Complutense de Madrid, el 6,2% de los estudiantes de primaria a secundaria en España sufren acoso escolar, mientras que el 2% se reconocen como acosadores. La guía subraya la importancia de diferenciar un conflicto puntual de un caso de bullying, que requiere intencionalidad, reiteración y desequilibrio de poder.
Las autoras, Ana Angulo Fernández-Pacheco, Elena Campaña Marqués, María Amparo Cortell Escrivá y Andrea Escrivà Ferrer, también abordan el ciberacoso, destacando su amplificación a través de internet y el anonimato. Recomiendan conservar las pruebas sin editar y documentar todos los detalles de la difusión. La detección temprana es clave, y los canales de ayuda deben ser seguros, confidenciales y conocidos por el alumnado.
La guía también advierte sobre los riesgos digitales actuales, como los videojuegos, la suplantación de identidad y los contenidos generados con inteligencia artificial. El mensaje principal es que no se debe esperar meses para actuar, ya que un segundo episodio puede ser suficiente indicio si existen intención y desigualdad de poder.




