Los participantes, que portaban paraguas decorados con motivos inspirados en la obra del artista, iniciaron su recorrido en el Obelisco hasta llegar a las puertas del palacio municipal de María Pita. La protesta busca visibilizar el deterioro de estas piezas, declaradas Bien de Interés Cultural (BIC), y exigir una intervención inmediata antes de que las condiciones meteorológicas agraven su estado.
Desde la asociación que promueve la iniciativa señalan que el tiempo para actuar es limitado, estimando un plazo de cinco meses para ejecutar las obras de protección necesarias. La entidad critica la falta de claridad sobre el plan de encapsulamiento anunciado recientemente por la administración autonómica, cuestionando su viabilidad técnica.
“"Si no lo hacen ahora, nosotros tendremos la conciencia tranquila de haber hecho todo lo que pudimos con nuestros recursos, que es pintar paraguas, salir a la calle y presentar escritos a las administraciones."
La marcha, que contó con recitales y referencias a la figura de Urbano Lugrís, coincidió en la plaza de María Pita con un acto religioso procedente del templo de San Jorge. Los manifestantes insistieron en la importancia de preservar este legado artístico, calificando a la ciudad como la 'Florencia del Atlántico' gracias a la huella del pintor.




