La provincia de A Coruña afronta este Día Internacional de los Trabajadores con un incremento notable en el número de afiliados a la Seguridad Social, alcanzando cifras no vistas en los últimos años. La tasa de desempleo provincial se sitúa en niveles próximos al pleno empleo técnico, y el tejido empresarial continúa siendo un motor fundamental para la economía gallega.
Sin embargo, detrás de esta imagen generalmente positiva, persisten importantes desigualdades y retos estructurales. Las mujeres siguen enfrentándose a mayores obstáculos para consolidar sus carreras profesionales, mientras que los trabajadores mayores de 45 años son a menudo desplazados de sectores en plena transformación.
Además, los jóvenes que se incorporan al mercado laboral lo hacen con salarios que, en muchos casos, son insuficientes. La ciudad también experimenta una creciente dependencia de la llegada de trabajadores extranjeros para cubrir ciertas necesidades laborales, lo que añade una nueva capa de complejidad al panorama socioeconómico.




