La estructura, diseñada para el ocio en la zona portuaria de A Coruña, ha registrado un crecimiento inesperado de variedades como la saccorhiza y la lechuga de mar. Esta semana, profesionales de la Cofradía de A Coruña han llevado a cabo la retirada de cerca de 400 kilos de biomasa marina acumulada en las instalaciones.
Según la dirección de la empresa encargada de su gestión, las condiciones de agua cerrada y la ausencia de oleaje han favorecido un desarrollo rápido de las algas. El material recogido será sometido a controles de calidad y trazabilidad para determinar si es apto para el consumo humano o si, por el contrario, se destinará a usos agrícolas.
“"Si dan bien, se utilizan para alimentación; si no, las utilizamos para agricultura."
La presencia de estas especies es interpretada por los expertos como un indicador positivo de la calidad del agua en la zona. La previsión es que las tareas de limpieza se repitan de manera periódica durante los próximos meses, ya que se espera que el crecimiento de las algas continúe hasta finales de agosto debido a las condiciones de luz y temperatura.




