La largometraje, que se estrenó en julio de 2024 en la Filmoteca de Galicia, ya está disponible para los suscriptores de la plataforma. El director, Iago Barrado (Cerponzóns, Pontevedra, 1983), expresó su satisfacción por llegar a un servicio de streaming, algo que reconoce que no esperaba fuera del circuito de festivales.
El proyecto nació en 2019 de forma casual. Tras adquirir una cámara, Barrado grabó planos en un túnel cerca de A Coruña para probarla. Allí conoció a Antón Ochoa, quien se convirtió en el cámara y director de fotografía del filme. Inicialmente concebida como un cortometraje, la idea creció hasta convertirse en un largometraje.
Sen alma es una propuesta de terror que narra la lucha por la supervivencia de tres hermanos en un mundo asolado por una variante del virus de la rabia. La trama explora la reacción humana en situaciones límite, una temática recurrente en la obra de Barrado, quien también está realizando una webserie titulada Cinzas.
Rodada en diversas localizaciones de la provincia de A Coruña, como la propia ciudad, Santa Comba, Arteixo y Cerceda, además de la localidad natal del director, Sen alma fue realizada sin financiación oficial ni subvenciones, con un presupuesto de unos 2.000 euros. Barrado sugiere que podría ser la primera película gallega en gallego con este presupuesto en llegar a Prime Video.
El compromiso del equipo técnico y artístico fue clave para sacar adelante la producción. Entre los protagonistas se encuentran Fran Nogueira, Cristina Leiras, Daniel Otero, Tomás Salvadores y Jorge Gallardo. También colaboraron otros profesionales y miembros del programa Galicia Bonita de la TVG, donde Barrado trabaja como operador de cámara y editor.
Barrado destaca la importancia de la pasión por el cine por encima de la falta de recursos. "Yo, mientras pueda seguir haciendo cosas, las haré, tenga dinero o no", afirma. Agradece la colaboración de Antón Ochoa y Sara Fernández, responsable de sonido, a quienes describe como "otros dos locos" que apoyan sus ideas.
Actualmente, Barrado se centra en la postproducción de la webserie Cinzas, ambientada en los años 90 y que aborda el divorcio de los padres a través de la perspectiva de sus hijos, alejándose del género de terror.




