El juicio por la muerte de Yoel Quispe, el joven que falleció tras ser apuñalado en A Coruña en Nochebuena de 2023, continúa en la Audiencia Provincial. En la última sesión, el jurado ha escuchado el conmovedor testimonio de Maritza, la madre de la víctima, quien ha compartido la profunda tragedia que la acompaña desde entonces.
Maritza explicó que su hijo Yoel era el principal pilar económico de la familia. A pesar de compaginar dos trabajos, el joven siempre encontraba tiempo para colaborar en las tareas del hogar. "Mi hijo era mi mano derecha, mi hijo era todo para mí, es mi vida, es mi hijo, era era mi vida, mi hijo era todo", declaró entre lágrimas, añadiendo que él la ayudaba con la niña, a cocinar y también económicamente.
La madre también rememoró la última conversación con su hijo, la medianoche anterior al suceso, cuando él le dijo que "todo estaba bien, que iba a dormir donde el amigo". A las nueve de la mañana del día de Navidad, recibió la devastadora noticia de que su hijo se encontraba en la morgue.
La Fiscalía solicita para el autor confeso del crimen, José Luis Franco, una pena de 14 años de prisión y una indemnización de más de 244.000 euros para la madre en concepto de responsabilidad civil. Testigos en el juicio confirmaron que el acusado intentó inicialmente desviar la atención, sugiriendo que otro joven, identificado como Santana, podría ser el culpable. Además, el acusado no se reconocía en un vídeo de la pelea que circuló en las redes sociales.
La actitud de Franco tras el crimen fue crucial para los testimonios. Una testigo relató que lo vio "nervioso" y que le "olía" su implicación. Tras interrogarlo, el acusado reaccionó con sorpresa y silencio inicial. La testigo continuó presionándolo, preguntando por su ropa, lo que finalmente lo llevó a "delatarse" y a bajar a la calle para "sacar la información".




